Cambalache


Limbo

Ya se me hizo costumbre ver morir otro abril lejos de todo lo conocido. Algunos de mis años presentes y futuros no conocerán la primavera, parece que mi confuso deambular decidió desprenderse de las estaciones… Está alquimia merece ser vivida.

Hoy recordé a mi viejo amigo Ale, no viejo por el tiempo o la duración de la amistad, sino por la intensidad que destila este modo de vida. De Ale aprendí la magia que esconde el milagro de coincidir en aquella preciosa canción de Nicho Hinojosa. Aún recuerdo tus palabras en nuestro ultimo abrazo «Gracias por coincidir mi hermano».

El lejano oasis de Blenheim, no lejano por distancia o duración, es solo que mi calendario ardió arrasandolo todo, un catártico aquelarre del que sabía era imposible salir intacto. Desde entonces cargo con el dolor que provoca el deseo de quedarme a vivir para siempre en un lugar, en un momento, que ya no existe.

Tambien recordé a Danu, a su magia innata, a su magia intacta. Aquella verdad que me legó y que a ella la vida le enseñó a golpes «Chemi la amistad es la forma más pura de amor». Con Danu entendí que las amistades no envejecen, tal vez se añejan como el buen vino, que pertenecen para siempre al lugar que las vio nacer como un recuerdo encapsulado, inmunes al paso del tiempo.

Existen personas que convierten tu vida en una galería de arte, que encaran tu peor versión sin preguntar quien fue que te rompió y aún así la abrazan mientras tú ruegas que el otro no afloje. Algunas están conmigo aquí y ahora, haciéndome sentir bendecido. No me olvido de las que me esperan al abrigo de donde siempre estuvimos, donde se sabe que volveremos. No me refiero a ningun sitio en concreto, ellos son mi lugar seguro en el mundo. Unas pocas desearía volver a verlas con todo mi corazón, aún con la certeza de que no volverán. Esa pena convive conmigo.

Cada nuevo ser querido que entra en mi vida cose la herida que se abre con cada despedida en un ciclo de amor incondicional. Ya apenas lloro, y esto no es algo triste. Perdón a todo aquel que me miró a los ojos y no le mantuve la mirada, es solo que me estaba atravesando el alma…

Publicado por


Deja un comentario