La nostalgia es un sucedáneo de la pérdida, luto de todas aquellas vivencias que me atravesaron y a las que estaré eternamente agradecido. Para alguien como yo que nunca supo mirar a los ojos de la realidad la nostalgia es un amargo recordatorio, limbo y purgatorio en continuo y drástico balance.
Existencialismo y nostalgia siempre irán de la mano, es como hablar de altura y vértigo, como hablar de nosotros. Quién iba a pensar que en el frenesí de vivir la musa sería cárcel, los proyectos proyecciones, el ahora un fulgurante pestañeo, la felicidad otra excusa.
La nostalgia nunca fue dolorosa, pero hoy me aborda un dolor nostálgico, se de donde parte, desconozco su alcance, no hay donde huir. Nunca fue una opción enmascarar la verdad, el amor es ciego y será por lo que irradias.
Perdí mucho tiempo pensando en el olvido. Puede que mañana me arrepienta de esta injusta alquimia, de no alzar la cabeza, de este temor al reflejo de lo que proyecto. Tal vez sea esperanzador pensar que las sombras lucen más fuertes a plena luz del día.
En cada lugar que te recuerdo escribo, será que en cada lugar que escribo hay un recuerdo. Duele pensar que tú, que la generas, nunca conociste mi nostalgia. No me esperes…yo me quedo aquí.
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